
Con un agudo sentido del devenir de la historia, Voltaire señaló en alguna parte de su obra la idea de que las tragedias nunca serán denunciadas lo suficiente, pues la ceguera humana es tal que las olvida muy pronto. Lo anterior no sólo es una verdad inminente, sino que además parece una advertencia dirigida especialmente hacia nosotros, humanos contemporáneos condicionados por la avidez de información y el entretenimiento superfluo. En nuestro país es bien sabido que los acontecimientos que recibimos mediante noticiarios, periódicos, radio, y demás medios de información, son narrados de manera tendenciosa, con filtros ideológicos que obedecen a la lógica de los intereses. Hay mucha gente y muchos círculos de poder a los que les interesa que olvidemos, que nos hagamos de la vista gorda, que dejemos de indignarnos y de protestar, que releguemos un problema a mero tema de curiosidad que será comentado en la sobremesa para luego ser desechado por pesado y aburrido. Enhorabuena y como una respuesta a la preocupante realidad de un país, que se dice muy parecido al nuestro, México; se filmó Bajo Juárez, un documental que arroja luz sobre los feminicidios que azotan la ciudad fronteriza de las maquilas, y sobre los cuales las “autoridades competentes” no dejan de comentar necedades e incoherencias.
Bajo Juárez (José Cordero, Sofía Sánchez y Vanessa Bauche - guión y dirección-) es una película realista, cruda y veraz, que borda sobre círculos concéntricos en torno al fenómeno de asesinatos contra mujeres y niñas en Ciudad Juárez, Chihuahua, México. La historia narra la voz de un periodista, una madre que pierde a su hija, y una trabajadora de la maquila recién llegada a la ciudad, cuyo rostro representa a las mujeres vivas de Juárez, la violencia contra las mujeres se vive de manera distinta sin embargo los va transformando a estos tres personajes.
Uno como espectador, tiene la posibilidad de entender de manera más clara qué es lo que pasa con los asesinatos de las mujeres. Hay varios niveles de conocimiento acerca de los hechos. Desgraciadamente el nivel más difundido es el encabezado de nota roja, por lo que el caso de las mujeres asesinadas de Ciudad Juárez se convierte en estereotipo, del cual es fácil cansarse.En el documental no se dan nombres porque no se puede poner los de los asesinos, pero sí señalar a los culpables por comisión y omisión, es decir, las autoridades locales, municipales y federales. Es una denuncia a la impunidad alrededor de los casos de las mujeres asesinadas, la violencia y el hostigamiento hacia los familiares, las ONG y los periodistas; la creación de chivos expiatorios, como el caso de David Meza el más emblemático, el se encontraba en Chiapas cuando su prima apareció muerta, el viaja a hacer justicia, y se le acusó y encarceló por supuesto asesinato.
Me embargan muchos sentimientos encontrados después de ver esta película, me di cuenta que no estamos tan lejos de México, que tenemos una Ciudad Juárez en Perú, que la Comisión de la Verdad quedo en nada. Y que son los propios culpables quienes impiden que sepamos la verdad.
Una cara real de la injusticia y la impunidad que hace quince años atrás viene sufriendo esta ciudad, ella la hija de alguien, la hermana de alguien, la esposa de alguien o la madre de alguien, de ese alguien que puedes ser tú....
Albert Einstein decía: “La vida es peligrosa no por quienes ejercen el mal, si no por los que se sientan a ver qué pasa”.
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