Paso largas horas caminando hacia donde me lleven las hojas caer, y en cada una el viento llevar mis errores de ayer…No hay peor error, que aquel que no se puede superar; que graciosa la vida, nuestra misma especie es la que nos condena por algo, pero a la vez la que nos impide superarlo con críticas, odio y resentimientos, hace muy poco leí la anulación de un indulto que no se debió dar, sin embargo se otorgo, me pregunto donde quedamos nosotros, aquellos que cometimos errores, y que somos criticados en cada oportunidad que se presenta, nosotros que somos tachados a una sentencia sin término, porque no hay peor cárcel que la mente, nosotros que nuestra coima para ser indultados es : “nuestro querer cambiar” y no un fajo de billetes.
Es difícil tener sueños y metas, tener la claridad de un futuro mágico, utópicos paisajes de arboles verdes y pajarillos rebosantes; es falso eso de empezar una nueva vida, es totalmente irónico aquel “voltear la página y seguir”, porque eres tu el que nos margina, eres tu el que impide dar un paso adelante, mucho más complicado es cargar con la cruz y tener que pasar por encima de ti, si se desea una vida nueva. Que fácil sería que se creará un indulto mental para aquellos que la vida quizá empujo a cometer algo, que el indulto salga del alma…de tu alma.
Es difícil tener sueños y metas, tener la claridad de un futuro mágico, utópicos paisajes de arboles verdes y pajarillos rebosantes; es falso eso de empezar una nueva vida, es totalmente irónico aquel “voltear la página y seguir”, porque eres tu el que nos margina, eres tu el que impide dar un paso adelante, mucho más complicado es cargar con la cruz y tener que pasar por encima de ti, si se desea una vida nueva. Que fácil sería que se creará un indulto mental para aquellos que la vida quizá empujo a cometer algo, que el indulto salga del alma…de tu alma.
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