Y al parecer las cosas van tomando rumbo, el futuro no parece tan incomprensible, algunos sueños van tornándose corpóreos y hay gente que regresa del pasado. Que cálidos son los reencuentros, que emocionantes los nuevos lazos, que difíciles las amarguras, que dulces los besos. Pero es en este frío cuando sé que no se está del todo solo, aunque se sientan las ausencias y oquedades, hay brazos que curan heridas, hay manos que detienen tempestades, hay miradas que hablan solas, hay bocas que susurran sabiduría.
¿Para qué pedir tanto? Estás tù, están ellos y ellas, estoy yo, estamos nosotros, aquí y allá, yendo y viniendo, diseminando por doquier una sonrisa cálida, un abrazo, la sinceridad del amor que no pide nada a cambio y todo lo puede.
Y a usted, a ti, que nos encontramos en estas líneas, te regalo lo que ya era tuyo…
¿Para qué pedir tanto? Estás tù, están ellos y ellas, estoy yo, estamos nosotros, aquí y allá, yendo y viniendo, diseminando por doquier una sonrisa cálida, un abrazo, la sinceridad del amor que no pide nada a cambio y todo lo puede.
Y a usted, a ti, que nos encontramos en estas líneas, te regalo lo que ya era tuyo…
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